Cuando uno se enfoca en terminar una tarea o en hacer realidad algo que anhela, es necesario comenzar con optimismo, esforzarse y trabajar para conseguirlo, pero algo muy importante es tener la confianza de que puede salir como lo imagina; porque pedir algo sin esforzarse, como si fuera un deseo que simplemente va a caer del cielo, mientras al mismo tiempo piensas “eso es imposible”, se llama autosabotaje.
Y muchas veces, por no decir casi siempre, somos nosotros mismos quienes frenamos nuestros propios sueños por miedo, inseguridad o falta de confianza.
Pero qué satisfacción tan grande se siente cuando finalmente lo logras. Cuando ves la cara de un niño al colocar la última pieza de un rompecabezas y decir con emoción: “¡Lo logré!”, o cuando te esfuerzas por bajar de peso, mantenerte constante y un día te miras al espejo orgullosa de ti misma, o cuando haces algo en lo que nadie a tu alrededor creía, pero aun así seguiste adelante y demostraste que sí podías.
Ese sentimiento de logro es espléndido. Es una mezcla de orgullo, alivio, felicidad y gratitud contigo misma por no haberte rendido. Porque al final, muchas de las metas que alcanzamos no comienzan con suerte, sino con la decisión de creer en nosotros mismos incluso cuando el camino parece difícil.
Por eso te invito a ser positiv@, a confiar en ti mism@ y a ser perseverante. Son tres claves fundamentales para cumplir metas y transformar sueños en realidades. Habrá días difíciles, momentos de duda y cansancio, pero incluso avanzar lentamente sigue siendo avanzar.
Como dice una frase muy cierta:“La disciplina te lleva a lugares donde la motivación por sí sola nunca podría llevarte.”
Un abrazo, desde mí para ti.