Amor propio(limites)=culpa

Cuando se comienza un proceso de sanación espiritual y mental, empiezan a aparecer situaciones que te confrontan profundamente. Te enfrentas a personas que amas, pero son justamente ellas con quienes necesitas establecer límites. Y ahí es donde duele.

Porque es tanto el amor que sientes por ellos, que muchas veces son esas mismas personas las que no te permiten ser completamente feliz. Se genera una carga emocional que tú misma permites, aun sabiendo que lo que viven es consecuencia de sus propias decisiones. Sin embargo, la cultura y la presión social —tan juzgadora— hacen que te juzgues aún más fuerte a ti misma. Y aparece la culpa… esa culpa que asfixia, solo por intentar poner límites emocionales para poder ser feliz y enfocarte en tu propia vida.

Porque sí, tu vida también necesita atención. Tus problemas, tus procesos, tus decisiones… todo eso también importa. Y así como los demás viven las consecuencias de lo que deciden, tú también vives las tuyas.

Cuando vas a terapia, una de las primeras cosas que te dicen es que es completamente normal establecer límites emocionales para cuidar tu paz mental. Incluso si se trata de familia o de personas muy cercanas que, sin intención, pueden llenarte de toxicidad. Esa energía pesa, baja tu ánimo, genera ansiedad, tristeza… y una culpa que, en realidad, no te pertenece.

Entonces surgen preguntas que no son fáciles de responder: ¿Cómo se hace para no sentir culpa cuando no puedes resolver la vida de tus padres o de tus hermanos?, ¿Cómo les haces entender que puedes ser apoyo, pero no responsable de sus decisiones?, ¿Cómo hacerles ver que los hijos no están para cargar emocionalmente a los padres, que ese espacio también debe ser sano?, ¿Cómo le explicas a tu entorno que no es justo dar más de lo que tienes, cuando tú misma estás luchando por sostenerte?, ¿Cómo haces entender que, aunque vivas en otro país y parezca que todo está bien, la realidad es trabajo duro, prioridades y sacrificios?, ¿Cómo se enseña la empatía?, ¿Cómo se hace entender que cada decisión trae consecuencias, y que no es culpa de otros?

No es fácil.

No es fácil poner límites.

No es fácil elegirse a uno mismo.

No es fácil… pero es necesario.

¿Qué opinan ustedes? Pero por favor sin juzgar, Los leo aquí en los comentarios de mi blog.

Un abrazo inmenso, desde mí para ti. 💫

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