2026 llega cargado de noticias alentadoras, de cambios profundos y de grandes avances tecnológicos y médicos. Aunque muchas cosas difíciles siguen ocurriendo en el mundo, hoy elijo enfocar mi atención en lo bueno: en gobiernos tiranos desmantelados, donde nuevos personajes salen a reconstruir una vida digna para con sus ciudadanos, en nuevas curas y tratamientos, en una transformación espiritual que nos invita a renacer como seres humanos y a comprender que existe un mundo más amplio del que conocemos.
Mantengo la esperanza de un mundo mejor, donde el amor, la paz, la luz y la solidaridad se expandan, y donde vivir sea un acto digno y consciente.
Hoy envío energías de sanación y pensamientos positivos a quienes las necesiten. Que esta energía llegue como un abrazo de paz y de fuerza batalladora, como una ola de posibilidades transformadoras que impulse un verdadero renacimiento espiritual, porque es desde alli, cuando podemos ver el cambio tangible en nuestro entorno.
Deseo que este 2026 marque un nuevo ciclo de abundancia. No solo abundancia material, sino abundancia de salud, de paz, de tranquilidad y de felicidad.
Un abrazo, a todos mis lectores.