Comenzar nuevas etapas, proyectos, oportunidades, amistades o batallas… no siempre es fácil.Algunos lo ven como algo natural; otros, como un desafío enorme. Y es que salir de nuestra zona segura —esa zona de confort donde creemos tener el control— puede dar miedo.Ese miedo, que es completamente natural cuando enfrentamos lo desconocido, muchas veces se convierte en un monstruo llamado lógica, que termina saboteando por completo nuestro nuevo camino. Y lo más curioso es que solemos dar buenos consejos a los demás, pero rara vez los aplicamos en nosotros mismos.
Iniciar algo sin saber qué pasará forma parte de la vida misma. Cada mañana, al abrir los ojos, comenzamos un nuevo amanecer lleno de decisiones y oportunidades. Sin embargo, el miedo nos hace seguir la rutina —esa tan criticada rutina— y nos aleja de aquello que podría transformarnos.Mantenemos relaciones que nos hacen daño, callamos lo que sentimos, o evitamos dar pasos importantes solo por temor a fallar, a ser juzgados o a afectar a quienes amamos. Pero déjame decirte algo: quedarte en tu zona segura no te protege, te limita.
Aunque tengas miedo, hazlo igual. Haz lo que tu corazón te dicte. Diseña la vida que quieras vivir. Aprende, equivócate, crece, y vuelve a intentar. Confronta ese saboteador interno que te dice que no puedes, que fallarás, o que serás culpable de tus decisiones. No mires el futuro inexistente. Teje tu presente con amor, paz, armonía y alegría. No todos amanecemos con las mismas circunstancias, pero incluso cuando parezca que vives una pesadilla, recuerda que de las pesadillas también se despierta.
Sigue tu camino irradiando luz y bien, porque en la medida en que llenas tu propio camino, estarás iluminando el de otros.
La vida, yo siempre la he comparado con una montaña rusa: algunos días estás arriba, otros muy abajo… pero siempre existe la oportunidad de comenzar de nuevo.
No solo en esta vida, también más allá.✨ Comienza, atrévete, vive, porque cada nuevo inicio es una invitación del alma a evolucionar.— Desde mí para ti.