Hola, ¿cómo estás? Espero que este nuevo mes sea próspero en todos los sentidos.
Como siempre, sigo reflexionando. Recientemente comencé a leer The Let Them Theory, escrito por Mel Robbins. Aún no lo termino, pero ya ha cambiado mi forma de ver muchas situaciones: en particular, cómo solemos intentar controlar inconscientemente nuestro entorno, complaciendo, protegiendo o incluso sintiéndonos culpables por no poder satisfacer las necesidades de quienes nos rodean —familiares o amigos.La autora afirma algo muy poderoso: tú puedes controlar lo que sientes y haces en tu vida, pero no lo que hacen los demás.
Por ejemplo, llegas al trabajo y percibes un ambiente tenso. Tu jefe está de mal humor y alguien hace un comentario que suena poco amable. De inmediato, tu mente se dispara: «¿qué habré hecho?», «¿cómo puedo mejorarle el humor?», «¿estaré haciendo algo mal?». Estos pensamientos invasivos que nacen del deseo de arreglar todo… pero no, ese no es tu problema. Déjalos. Deja que las personas sientan y actúen como quieran; eso no tiene que ver contigo. Continúa con tu trabajo. Si te sientes bien, sonríe. No te cargues con energías que no te pertenecen. Otro ejemplo: revisas Instagram y ves que tu grupo de amigos se reunió sin ti. De inmediato comienza la mente: «¿qué hice?», «¿por qué no me invitaron?», «¿pensé que éramos amigos?». Te atrapa la tristeza, la insomnio, la energía drenada… Pero no. Déjalos. No te sumergas en su silencio o ausencia. Si no te llaman, déjalos; si sólo te buscan cuando les conviene, déjalos; si no te invitaron, déjalos; si tu hijo no quiere ponerse abrigo en invierno, déjalo; si una persona se distancia sin motivo, déjalos.
Ese “déjalos” es tu forma de entender que tú eres tu prioridad. Que únicamente tú puedes manejar tus emociones y tu vida, no la de otros. Esto no significa que no duela o que no te preocupe; simplemente significa que no debes hundirte en sentimientos que minan tu ánimo. Simplemente déjalos. Y listo. Con el tiempo, entenderás el por qué… y seguirás adelante.
En fin, seguiré leyéndolo y les contaré. Pero, a todo esto, ¿no les parece interesante?
Un abrazo,
Desde mí para ti.