Hola…
Estamos bien. Comenzamos un nuevo día, un nuevo amanecer. Y aunque sé que a veces no es fácil sentirse 100% optimista, hoy quiero invitarte —y recordarme— a intentarlo. A tratar de ver el mundo con una mirada piadosa, con una visión más amplia, más empática.
Porque sí, hoy muchos están llorando por un ser querido que ya no está, por un familiar enfermo, por una discapacidad física o mental, por sentirse solos o sin fuerzas para continuar. Y al mismo tiempo, otros ríen, otros saborean un café mirando por la ventana o desde su balcón, otros meditan, hacen ejercicio o simplemente se preparan para enfrentar el día.
Hoy, algo nuevo comienza en nuestras vidas. Hoy respiramos.
Y no estamos solos en este planeta. Cada uno de nosotros —con nuestras alegrías y nuestras cargas— estamos aquí por una razón, por una misión, por aprendizajes que tal vez aún no comprendemos del todo.
Pero hay algo claro: nuestro corazón late. Y eso, ya es un regalo.
Así que hoy, te propongo —y me propongo— intentarlo.
Intentar hacer que este día sea un poco mejor.
Intentar mirar más allá de una pantalla, y conectar con lo que nos rodea.
Estar presentes. Vivir el momento.
Desde aquí, te abrazo fuerte.
Te envío un rayo de energía blanca, penetrante, positiva.
Cuídate. Ámate. Disfruta.
Hoy es un nuevo día.
Con amor,
Yo.