Querida Yo: sanar no siempre es lineal, y está bien

Hola, querida Yo:

Sí, ya sé…
Es duro aceptar ciertas cosas. Duele tratar de entender y no poder. Duele querer ser mejor persona y sentir que no puedes.
A veces todo parece tan difícil, especialmente cuando cargas con una historia complicada… una voz interna que te dice “¡ámame!”, pero que también te intoxica.

Has intentado perdonar y perdonarte… pero aún no sanas del todo. Y te entiendo.
No es fácil.
No es fácil romper patrones.
No es fácil dejar de repetir conductas o pensamientos que te lastiman.

Sé que estás cansada. Sé que llevas muchas heridas. Algunas muy visibles, otras solo tú conoces.
Y sé también que quieres hacerlo diferente. Que quieres vivir de otra manera, más consciente, más libre, más en paz contigo misma.

Y eso ya es un acto de amor.
Así que, querida Yo… tranquila. Paso a paso.
Poco a poco.
Estás haciéndolo bien, incluso si aún no lo sientes así.

Recuerda: no eres tu pasado, no eres tus heridas.
Tú estás creando una nueva historia, una distinta, una más amorosa.

Te quiero.
Yo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *