Querida Yo,
¿Qué tal te ves hoy?
Estoy muy contenta de que tengas ánimo de emprender un nuevo ciclo. Sé que tú eres la única que puede desafiar todas las batallas que enfrentas día a día. También sé que hay días en los que estás cansada y solo quisieras gritar… y está bien.
Pero hay algo dentro de ti, una chispa de verdad, que me alegra saber que sigue viva. Esa luz es la que me hace confiar en que pronto te sentirás más animada.
Vamos, tú puedes, guerrera.
Seguimos hablando mañana.
Te abrazo fuerte,
Yo